ACTIVIDADES A continuación os propongo una serie de oraciones compuestas para que practiquéis el analisis sintáctico. Para ver las soluciones debéis pinchar en el enlace correspondiente.
1. Proposiciones subordinadas sustantivas. Resueltas. - ¿Te informaron de cuándo se instalarán las impresoras?
- ¡ Tengo muchísimas ganas de volver a La Caleta! - Resulta desalentador que los vertidos petrolíferos del Estrecho queden impunes. - Se comenta que la reapertura de la biblioteca será inminente. - Enviaré el resultado del trabajo a quienes me lo soliciten por correo electrónico. - Aquel verano contemplamos en Trafalgar cómo se produjo una lluvia de estrellas. - Julián, no te olvides de aliñar convenientemente la ensalada. -Mi madre está harta de que no le digas nunca la verdad. - ¿Sabrías decirme cuándo se aprobó el Estatuto? - Desconocía el dato de que Blas Infante se casara y viviera en Peñaflor. - Se informa que el próximo día 1 habrá una cuota extra de 66 euros.
2. Proposiciones subordinadas adjetivas. Resueltas 1. - El documental que hemos visto era sumamente interesante. - ¿Es este el camino por el que hemos venido? - Hay personas con quienes he hablado solo una vez. - Los centros culturales, que ha creado el Ayuntamiento, cumplen una importante labor social. Resueltas 2. - Armando es el personaje con quien sueña la protagonista de la telenovela. - No pises las zonas del jardín donde hay césped. - El diario se encontraba en un barrio que yo no conocía. - Llegó a un edificio cuyo portal me impresiona. 3. Proposiciones subordinadas adjetivas sustantivadas. Resueltas. - Los que no han venido hoy tendrán examen de Lengua mañana. - Cuéntame lo que te dijo Pedro. - Este chico no es quien creemos. - Confía en los que te quieren. -Los exámenes de los que han llegado tarde están en la mesa. - Las murallas de la ciudad fueron visitadas por los que lo desearon. - Quien dijo eso no conoce la historia de este país.
En este enlace encontraréis una explicación y más proposiciones resueltas de este tipo.
Para saber más sobre la vida de Rubén Darío, os dejo este video:
SELECCIÓN DE POEMAS PARA TRABAJAR EN CLASE:
SONATINA
La princesa
está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se
escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha
perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso,
olvidada, se desmaya una flor.
El jardín puebla el
triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas
banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La
princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue
por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de
sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las islas de las
rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros
diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?
¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere
ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo
el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en
el viento sobre el trueno del mar.
Ya no quiere el
palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el
bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los
jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las
dalias y las rosas del Sur.
¡Pobrecita princesa de los
ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio
soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con
sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón
colosal.
¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la
crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está
pálida.)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién
volara a la tierra donde un príncipe existe,
(La princesa está
pálida. La princesa está triste.)
más brillante que el alba,
más hermoso que abril!
-«Calla, calla, princesa -dice
el hada madrina-;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz
caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos,
vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de
amor».
DE INVIERNO
En invernales horas,
mirad a Carolina.
Medio apelotonada, descansa en el sillón,
envuelta con su abrigo de marta cibelina
y no lejos del
fuego que brilla en el salón.
El fino angora blanco
junto a ella se reclina,
rozando con su hocico la falda de
Aleçón,
no lejos de las jarras de porcelana china
que
medio oculta un biombo de seda del Japón.
Con sus
sutiles filtros la invade un dulce sueño:
entro, sin hacer
ruido: dejo mi abrigo gris;
voy a besar su rostro, rosado y
halagüeño
como una rosa roja que fuera flor de lis.
Abre los ojos; mírame con su mirar risueño,
y en tanto
cae la nieve del cielo de París.
CAUPOLICÁN
Es algo formidable que vio la vieja
raza:
robusto tronco de árbol al hombro de un campeón
salvaje y aguerrido, cuya fornida maza
blandiera el brazo
de Hércules, o el brazo de Sansón.
Por casco sus
cabellos, su pecho por coraza,
pudiera tal guerrero, de Arauco
en la región,
lancero de los bosques, Nemrod que todo caza,
desjarretar un toro, o estrangular un león.
Anduvo,
anduvo, anduvo. Le vio la luz del día,
le vio la tarde pálida,
le vio la noche fría,
y siempre el tronco de árbol a cuestas
del titán.
«¡El Toqui, el Toqui!» clama la conmovida
casta.
Anduvo, anduvo, anduvo. La aurora dijo: «Basta»,
e
irguióse la alta frente del gran Caupolicán.
LEDA
El cisne en la sombra parece de nieve;
su pico es de
ámbar, del alba al trasluz;
el suave crepúsculo que pasa tan
breve
las cándidas alas sonrosa de luz.
Y luego en
las ondas del lago azulado,
después que la aurora perdió su
arrebol,
las alas tendidas y el cuello enarcado,
el cisne
es de plata bañado de sol.
Tal es, cuando esponja las
plumas de seda,
olímpico pájaro herido de amor,
y viola
en las linfas sonoras a Leda,
buscando su pico los labios en
flor.
Suspira la bella desnuda y vencida,
y en
tanto que al aire sus quejas se van,
del fondo verdoso de
fronda tupida
chispean turbados los ojos de Pan.
LO FATAL
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,